
Este gran escritor del siglo XVII cuenta con obras de características muy satíricas, con un lenguaje en el que esgrimía la burla como su frente de acción, y en los que cuenta c

Con la temática del vino, siempre se pensó que Francisco de Quevedo era un gran bebedor de vinos, y justamente los vinos de la región de Toro, habrían sido muy bien conceptuados por el artista que escribió el famoso soneto sobre el amor: "Amor constante más allá de la muerte".
La genialidad de este poeta lo llevó a escribir obras como “Bebe vino precioso con mosquitos dentro” u

que vivir en el agua", y en otra de sus obras, con esa capacidad creadora y tan ingeniosa que lo caracterizaban, escribirá “…para conservar la salud y cobrarla si se pierde, conviene alargar en todo y en todas maneras el uso del beber vino, por ser, con moderación, el mejor vehículo del alimento y la más eficaz medicina”.
Una vez más, el siglo de oro español, con Cervantes, Lope de Vega, o Francisco de Quevedo, consideraron al vino no solo parte de la dieta en la alimentación de los españoles del siglo XVII, sino que también se erigió desde un protagonismo histórico aportado por ese distintivo placer desarrollado tan maravillosamente en cada una de sus obras. Bon Appetit.