Mostrando entradas con la etiqueta Ernest Hemingway. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ernest Hemingway. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de mayo de 2014

BLOODY MARY: REINAS, TRAGOS Y CULTURA.

Tenemos que remontarnos hasta mediados del siglo XVI con la reina María Tudor en el poder, siendo única hija del rey Enrique VIII, la cual durante su breve reinado se dedicó a perseguir y quemar gente en la hoguera por cuestiones religiosas. Su apodo iba a delatarla; “María la Sanguinaria”, (Bloody Mary). Este hecho se inscribió en la historia mucho más de lo que uno podía imaginar.
Tal es así, que cuatro siglos más tarde, para el año 1920, en el Harry's New York Bar, de París, un barman americano llamado Fernand Petiot va a crear un trago al que lo va a llamar con el nombre de Bloody Mary recordando a la reina de Inglaterra. Hay otras versiones que adjudican que George Jessel habría sido el creador del cóctel, como también otros dos barman de Nueva Cork.
La receta original consistía en partes iguales de vodka y zumo de tomate, con añadidos de sal y pimienta roja y negra, salsa Worcestershire, (que es la salsa Lea Perrins), que entre otras cosas tiene chilli, cebollas, clavo de olor, vinagre, melaza, ajos, etc, salsa Tabasco, añadiéndose jugo de limón.
Para la preparación se ribetea el cuello del vaso con la sal y la pimienta previamente mezcladas, se llena el vaso de hielo y unas gotas de vodka, en una coctelera con hielo, se agita el resto del vodka, zumo de tomate y las dos salsas, se cuela sobre el vaso con hielo, y luego se le puede adornar con una ramita de apio verde dentro y 1/2 rodaja de limón en el borde. Lo cierto es que este trago tuvo mucha repercusión a nivel mundial, sobre todo en EEUU, y destacar que a esta bebida se la puede recomendar beber, disfrutando su brillante color rojo, es muy nutritiva y refrescante, con una equilibrada acidez, y en horas previas o durante un almuerzo.
Se decía que este trago era beneficioso para las resacas por sus complejos ingredientes, que Marilyn Monroe lo solía beber para mejorar los colores de su piel, y que el escritor Ernest Hemingway también ingería muchos de estos tragos mientras su influyente y agraciada pluma escribía tantas obras famosas, e incluso hasta la historia se llegó a ver reflejada en letras de grupos de rock como Whitesnake; como vemos Bloody Mary es un trago, pero también nos regala intrigantes historias. Bon Appetit.

domingo, 10 de enero de 2010

BARES, LIBROS, MUELLES, TRAGOS…HEMINGWAY.

Se cumplen hoy, 111 años del nacimiento de Ernest Hemingway, y de una personalidad que difícilmente pase desapercibida, y es que el corpulento escritor, periodista, y amante de las bebidas, escribió grandes novelas que han quedado registradas en la historia de la literatura, trabajó como corresponsal de guerra, retrató soldados, barcos, pescadores, indígenas, y su rutina con la escritura se fue dando, casi siempre, en bares y bodegones que, básicamente, inspirarían su talento.
Fue un suburbio de Chicago el que lo vio nacer, por julio de 1899, y con el correr de los años, aprendió a tocar violonchelo, jugó rugby y practicaba boxeo, se alistó para su país en la primera guerra mundial, pero solo pudo ingresar a Europa como integrante de la cruz roja. Debido a esta participación, conoció en Francia todo lo que el ambiente literario podía ofrecer. Su vida sucedía en ambientes más que austeros, y bares y fondas eran su lugar predilecto a la hora de escribir sobre su principal trabajo que era el de corresponsal de guerra, lo que lo llevaría a recorrer toda Europa.
Toda la temática de la guerra y su novela “Adiós a las armas” de contenido autobiográfico, es una bisagra en el desarrollo no solo de su escritura, sino también en su mundo. Más tarde va a abandonar la prosa individualista y se va a comprometer con las luchas humanitarias en Africa y con los republicanos en España, escribiendo grandes obras como “La quinta columna” o “Por quien doblan las campanas”, en la cual señala “La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti”, y finalmente en el contexto cubano de La Habana, será “El viejo y el mar”, su otra gran obra de la literatura, la que lo va a consagrar una vez más.
La importancia del contexto donde Hemingway escribía, y el entorno que lo rodeaba, lo señalan las mesas de los bares, donde apoyaba su pluma, como algunos de Paris, como el “Harry’s New York Bar”, el cual era muy frecuentado por el escritor, y fue la cuna del nacimiento del cóctel Bloody Mary, o el bar del Hotel Ritz, que compartió con otros escritores tan famosos como Scott Fitzgerald, o Marcel Proust, y finalmente, dos de los lugares más preferidos por Hemingway, en La Habana, “La Bodeguita”, donde se creo el mojito que tanto agradaba al escritor y donde se pasaba largas horas escribiendo, o “El Floridita”, que lo llevó a conocer al Daiquiri, todos ellos, tragos realizados con su bebida favorita; el ron, inclusive hasta tuvo protagonismo en crear su propio trago, deshaciéndose del azúcar del daiquiri y añadiéndole más ron con pomelo y marrasquino, al que llamaron “Daiquiri a lo Papa”, “Papa Doble” o “Hemingway Especial”.
Todo el tema de su suicidio solo es una anécdota, pero en cambio su recuerdo, nos va a acompañar hasta cualquier muelle, cualquier barcaza, una apacible pesca, la vista recorriendo el horizonte, un acogedor libro, un mojito en mano y…Bon Appetit.

Las notas de éste Blog están registradas en:

Registro Nacional del derecho de Autor: Registro nº845076-819756