
Tal es así, que cuatro siglos más tarde, para el año 1920, en el Harry's New York Bar, de París, un barman americano llamado Fernand Petiot va a crear un trago al que lo va a llamar con el nombre de Bloody Mary recordando a la reina de Inglaterra. Hay otras versiones que adjudican que George Jessel habría sido el creador del cóctel, como también otros dos barman de Nueva Cork.
La receta original consistía en partes iguales de vodka

Para la preparación se ribetea el cuello del vaso con la sal y la pimienta previamente mezcladas, se llena el vaso de hielo y unas gotas de vodka, en una coctelera con hielo, se agita el resto del vodka, zumo de tomate y las dos salsas, se cuela sobre el vaso con hielo, y luego se le puede adornar con una ramita de apio verde dentro y 1/2 rodaja de limón en el borde. Lo cierto es que este trago tuvo mucha repercusión a nivel mundial, sobre todo en EEUU, y destacar que a esta bebida se la puede recomendar beber, disfrutando su brillante color rojo, es muy nutritiva y refrescante, con una equilibrada acidez, y en horas previas o durante un almuerzo.
Se decía que este trago era beneficioso para las resacas por sus complejos ingredientes, que Marilyn Monroe lo solía beber para mejorar los colores de su piel, y que el escritor Ernest Hemingway también ingería muchos de estos tragos mientras su influyente y agraciada pluma escribía tantas obras famosas, e incluso hasta la historia se llegó a ver reflejada en letras de grupos de rock como Whitesnake; como vemos Bloody Mary es un trago, pero también nos regala intrigantes historias. Bon Appetit.