viernes, 15 de abril de 2011

LEONARDO DA VINCI Y LA FILOSOFIA DE LA RAZÓN

Son muchos, (tanto como sus talentos y disciplinas), pero hoy cumpliría 559 años de edad, Leonardo Da Vinci, y la intención de recordarlo surge no solo por haber sido inventor, escultor, artista, ingeniero, científico, arquitecto, urbanista, poeta, filósofo, escritor, músico, botánico y uno de los más grandes pintores de todos los tiempos, sino para humanizar un poco al genio y citar que es lo que estaba ocurriendo en el siglo XV con las bebidas y con los alimentos que tuvieron su protagonismo en el famoso mural de la última cena de Jesucristo y sus apóstoles.
Fue en una ocasión a la que Leonardo Da Vinci fue invitado con motivo de una celebración de la boda de su sobrino y duque Ludovico el Moro, que ese sería el objeto central por el que Leonardo iba a pintar un mural, pero que todavía no estaba definido aún, pero lo cierto es que ese mural tenía un correlato ya que estaba influido por una gran cena con manjares y vinos. Leonardo finalmente tardaría unos tres años en terminarla y se trataría nada más y nada menos de la última cena de Jesucristo con sus apóstoles. Y fue así que Leonardo encargó una larga mesa para comenzar su obra y mandó preparar alimentos y traer vinos del Prior, pero no pasará mucho tiempo para que surjan las quejas del prior ya que luego de doce meses señalaba que ninguna marca ha hecho en la pared y solo se ha encargado de comer y beber, y en un mensaje le escribirá al conde …”las bodegas del priorato han sufrido una gran merma y ahora están secas por completo, pero el maestro Leonardo insiste en probar todos los vinos hasta dar con el adecuado para su obra maestra”, más adelante elevará su queja señalando…”mis frailes pasan hambre pues el maestro Leonardo dispone a su antojo de nuestras cocinas día y noche confeccionando lo que él afirma será la comida que precisa para su mesa”. Es necesario señalar que la tecnología de computación utilizada para ver el mural en los siglos posteriores permitió a los científicos de la revista médica The International Journal of Obesity escanear, rotar y calcular las dimensiones de cada una de las imágenes sin importar su orientación en los cuadros para ver que es lo que Leonardo pintó en su mural.
Por su parte el historiador John Varriano, profesor de la Universidad de Massachussets, en una exhaustiva inspección del cuadro descubrió con sorpresa que lo que hasta entonces se pensaba como pedazos de carne, eran en realidad restos de anguila y a lo largo de la mesa se podían visualizar, además de trozos de pan, nítidos gajos de naranja y semillas de granada. Lo cierto es que Leonardo tardó en realizar su obra casi tres años y fue en los últimos tres meses cuando pintó a los apóstoles, siete vasos de vino tinto medio vacíos y una comida que habría resultado mucho más austera de lo esperado y que habría contado con zanahorias, anguilas y unos huevos cocidos, muy en consonancia con el modo de vida sencillo al que se hallaba la sociedad bajo dominio del imperio romano. Leonardo (como le gustaba que lo llamaran), fue un adelantado en su época ya que no solo nos queda de él “La última cena” o “La Gioconda”, o sus múltiples sapiencias que tantos arquetipos dejó para las futuras invenciones, sino que su persona siempre estuvo involucrada al humanismo, al espíritu crítico y sobre todo a esa infaltable necesidad de inquietud que manifestaba como una curiosidad eterna que tan bien le hizo (y le hace) al pensamiento para día a día intentar construir sociedades más humanas y racionales. Bon Appetit.

lunes, 11 de abril de 2011

MOTÖRHEAD-SHIRAZ: DOS POTENCIAS SE SALUDAN

Se presenta esta noche en Argentina una banda de culto que ya ha pisado el país en numerosas ocasiones, y que mejor que rendirle hoy este pequeño tributo a Motörhead, precisamente cuando ahora fue el turno de esta banda inglesa la que como tantas otras cuenta ya con su vino propio de la variedad Shiraz, e incluso con cristalería metalera. Lo cierto es que como los Rolling Stones, Whitesnake o Sting, las relaciones entre el vino y el rock se fueron alimentando mutuamente a lo largo de los años, y eso se demostró también cuando al poner en venta las 12 mil botellas Shiraz 2009 de Motörhead, se esfumaron en no más de una semana, lo que evidenciaba su éxito y el protagonismo de la banda de Lemmy Kilmister, legendario cantante y bajista de Motörhead. Sin dudas este Shiraz más que un "as de espadas", debe ser un "as de uvas", no pudimos catarlo aún, ya que como su música, se voló de las góndolas a la velocidad de sus históricas guitarras, bajos y batería, pero según señalan los productores, y ya lo estamos percibiendo desde aquí, debe ser un potente concierto de frutas, con acordes de añejas barricas y sonetos de madura complejidad, aunque para los productores… “no importa el origen, ni la cepa, ni a que huela el vino; sólo importa que sea de Motörhead”. Bon Appetit.

sábado, 9 de abril de 2011

EL ESPÍRITU DEL VINO: CHARLES BAUDELAIRE

Se cumplen 191 años del nacimiento del poeta Charles Baudelaire, este escritor fue rajando las estructuras esquemáticas de su época, pero en ese camino cargó en su mochila con un calificativo nada agradable para esos tiempos en que la moral reinaba como única fé: se lo llamó el “poeta maldito”. La aristocracia no podía ignorar su voz y fue tratado con desdén por su vida bohemia y rodeada de excesos, pero la historia en realidad iba por otro camino.
Baudelaire nació en abril de 1821 y falleció en agosto de 1867 y entre sus “pecados” se lo señalará como un poeta irreverente que quebrará muchas estructuras de su época, siendo uno de los más avezados críticos de arte, aún sin dejar a un lado su militancia en muchos movimientos políticos contestatarios al “orden social” reinante.
El movimiento simbolista lo absorberá en los años de su gran obra “Las flores del mal”, criticando a todo el realismo conservador y sus formas absolutamente descriptivas, con todo lo que implicaba el orden y las jerarquías estéticas. Baudelaire va a romper en un sentido con la idea central del movimiento realista y va a hacer una exaltación a la imaginación, a los sueños y a la introspección que va a compartir con otros círculos intelectuales de la época.
En ese contexto histórico aparecerá su obra “El alma del vino”, uno de sus tan brillantes poemas en el que el poeta le dará un lugar y una voz al vino. Muy lejos de toda la estética narcisista fue un creador de espacios para innumerables y cercenadas voces y en ese poema quiebra el inconciente que planteaba que el beber vino significaba desplazarse en dirección al mal, uno de los tantos “crímenes” marcados por el “orden y la moral”.
A lo largo del poema plantea los beneficios del vino con relación a la salud, en cuanto a ser un líquido que va a calmar las ansiedades, también aparecen alusiones al descanso de los trabajadores después de una jornada de trabajo como un saludable refresco y considerarlo como un importante motivador de grandes cofradías de intelectuales en los bares y tabernas de la ciudad.
En el poema, el vino se encuentra en una especie de lámpara de Aladino, el cual posee voz propia y le va llegando la hora de despertar de su largo letargo, con lo que el poeta comparará también que su tiempo añejado le otorgará mayor voluptuosidad aún. Esto es parte de lo que Baudelaire expresó en esta obra cuando representó las ideas de una época; esos diálogos entre un vino y su sociedad y que tan bien han entendido músicos del siglo XX como los Héroes del Silencio con muchas de sus letras en su famoso álbum “El Espíritu del Vino”. Como siempre, la literatura, la música y el vino se vuelven a abrazar indisciplinadamente en un misma constelación de placeres del arte y la cultura. Bon Appetit.

jueves, 7 de abril de 2011

PABLO PICASSO Y EL VINO

En el día de hoy se cumplen 38 años del fallecimiento de Pablo Picasso, que fue uno de los grandes artistas del siglo XX que revolucionó el mundo del arte y uno de los tantos intelectuales que en esos tiempos se reunía cotidianamente en bares y tabernas junto a otros famosos artistas de diferentes movimientos vanguardistas a beber vinos, champagnes y absentas, las que se convertirían en numerosas ocasiones en la idea central de muchas de sus obras de arte.
Para muchos, Picasso junto a Miguel Angel fueron los artistas que mayor influencia tuvieron en la transformación histórica del arte, y es que el pintor y escultor español, entre tanta participación desde diferentes ámbitos, fue fundador junto a Juan Gris y Georges Braque del movimiento cubista. Lo destacado de este movimiento fue su rechazo a los convencionalismos, dirigiendo y enfocando su mirada hacia el ilusionismo, jugando con la ruptura en las estructuras y con la tridimensionalidad en el enfoque central de todo tipo de superficies.
A lo largo de diferentes períodos, Picasso fue modificando su mirada y en sus obras comenzó utilizando una diversidad de tonos azules representando figuras ligeramente alargadas, luego explorará el grabado y una gran diversidad de técnicas. El autor de la maravillosa e importante obra del bombardeo de Guernica en la guerra civil española, se dedicó a pintar en sus obras también bares y salones de comienzos del siglo XX como por ejemplo en su obra “Comida frugal” en la que muestra a un hombre y a una mujer en una mesa sentados junto a una botella de vino y a algo de comida a su lado, también pintará un cuadro en el que va a representar a un niño que está muy contento y que posee una botella de vino en su mano derecha y en la izquierda tiene una sartén con dos huevos fritos. Tiempo más tarde realizará una construcción de planos con naturaleza muerta sobre La Botella de vino ya en sus últimas etapas clásicas del cubismo donde también lo encontrará retratando copas y vasos de vino.
Picasso fue otro de los grandes artistas del siglo XX como Joan Miró o como Juan Gris que le dieron un rol destacado al vino en sus representaciones y todo ello no resultaba casual en esos tiempos sobre todo observando que tanto el vino, como el champagne, el whisky o la absenta han estado presentes en esas extensas y concurridas veladas en bares y tabernas iluminadas bajo esos históricos y novelescos escenarios parisinos. Bon Appetit.

martes, 29 de marzo de 2011

VAN GOGH Y LAS LUCES DE PARIS

Se cumplen hoy 158 años del nacimiento de Vincent Van Gogh, uno de los artistas nacido en los Países Bajos que mejor reflejaron la yuxtaposición entre el arte de la pintura y todo lo que significaba todo lo referente al vino, como así tambiéna a las bebidas espirituosas hacia finales del siglo XIX en Francia. Y es que este pintor post impresionista fue junto a Toulouse Lautrec, Degas, Picasso, Gauguin, y otros grandes artistas de la escena cultural, uno de los tantos que expresaron en sus obras el mundo de la noche, de las luces, los bares y las tabernas siempre acompañados de bebidas que en esa época se consumían en las madrugadas de los bares parisinos, como el vino, el champagne, cervezas, whisky y absenta, entre tantas otras. La diferencia en Van Gogh fue quizás diametralmente opuesta a Toulouse Lautrec o a Paul Gauguin, ya que estos últimos describían tabernas bulliciosas con bailarinas y grandes grupos de amigos conversando en las mesas, mientras Van Gogh expresaba en sus obras la embriaguez, la depresión, gente sola y perdida por la bebida y absortos en su soledad. Quizás conformara esta realidad parte de la adicción y excesos de alcohol que se desarrollaba en parte de la vida de Van Gogh, pero bien vale la pregunta de quien describiría esa verdadera realidad de la noche parisina, o quizás tal vez pintaban dos imágenes opuestas de la misma realidad ya que es muy cierto que la burguesía parisina prefería más asistir a esos sitios que estar en sus casas, ya que las reuniones sociales y el encuentro entre amigos del ambiente intelecutal estaban en su máximo apogeo. Finalmente entonces Van Gogh va a retratar ese estado de ánimo que lo plasma en desolación y abandono, reflejando quizás palpablemente su pensamiento y sus emociones pero que mejor en estos casos que compartir una pequeña reseña de lo que significaban esas obras que tanta historia divulgan. Bon Appetit.

sábado, 11 de diciembre de 2010

GARDEL, TANGO, VINOS Y ‘CHAMPAN’

Se cumplen hoy 121 años del nacimiento de Carlos Gardel, recordándolo en esa relación del tango dentro del arte y la cultura, la influencia del alcohol y predominantemente del vino en muchas de sus composiciones musicales. Esta pequeña nota va dedicada a todos los seguidores del tango que hoy lo recordarán con alegrías o tristezas, siempre alimentadas de inolvidables nostalgias.
La voz de Carlos Gardel fue una referencia obligada en el mundo del tango convocando muchas generaciones de entusiastas aficionados del género, y si bien entre las temáticas desarrolladas se encuentran esos viejos y oscuros zaguanes de la tristeza, el alcohol ha jugado un papel destacado también entre sus letras y títulos de sus obras.
Y es que ha sido una característica central el explicar el motivo de la recurrencia a la bebida por la causa del despecho de una mujer, o el olvido, las penas, confesiones que tienen un vaso de vino, una copa de champagne o alguna botella en el centro de la escena, quizás con la necesidad de paliar esa profunda tristeza.
Es en todo el género tanguero y en el ambiente arrabalero que surgen una gran cantidad de temas y autores muy conocidos como por ejemplo Enrique Cadícamo con “Los mareados” que cuenta la historia de la separación de una pareja, Alberto Echagüe con “El vino triste”, "El borrachito", de Manuel Acosta Villafañe, "Copas, amigas y besos", grabado por Aníbal Troilo, La última curda", que tiene como versiones más importantes la de Edmundo Rivero, en 1957 y la de Roberto Goyeneche, "La embriaguez del tango", por Floreal Ruiz y Aníbal Troilo o incluso Cátulo Castillo en esa versión de “La última curda” cuando el dramatismo del personaje central lo lleva a reconocer su fracaso en la vida, con una mirada un tanto oscura de su existencia.
Y en cuanto a Carlos Gardel son dos grandes temas los que lleva a contar historias relacionadas con el alcohol, como “El curdela” en el que la cita es en las tabernas y su personaje habita los ensueños de penas con rostro de mujer lo que lo lleva a embriagarse perdidamente, y por otro lado, otro de los temas es “La última copa”, con la famosa frase “…llene la copa de champán”, con un despechado alma tras el fracaso con la mujer de su vida en el que el tema y su letra va a girar por el camino del olvido, abrazándose a la tristeza y pidiéndole al mozo “eche amigo nomás, écheme y llene, hasta el borde la copa del champán, que mi vida se ha ido tras de aquella que no supo mi amor nunca apreciar”.

sábado, 13 de noviembre de 2010

NOCHE DE CULTURA, MUSEOS Y ...VINO.

Hoy sábado, se celebra la séptima edición de la Fiesta de la Cultura, en el que cada año reúne a espacios culturales con entrada gratuita y hasta las 3 de la madrugada. Son alrededor de 170 espacios de arte de la ciudad que van a abrir sus puertas para ofrecer exposiciones, visitas guiadas, cine, video, danza, teatro, talleres, charlas y música en vivo. También el arte contemporáneo ofrecerá otra de las opciones en sitios como el Malba, el Cabildo, el Museo Nacional de Bellas Artes, el Palacio San Martín, el Centro Cultural Recoleta o el Museo de Arte Decorativo, como siempre decimos el arte de la cultura tiene un excelente acompañante en el vino, en los que se exaltan mutuamente sus cualidades, y agradables sensaciones; por mil y una noche de cultura, vino y ensueños. Bon Appetit.

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